Kolora · CINAMA · Barcelona, 1959 · Solo ~100 uds. fabricadas
Kolora
La cámara fotográfica de la empresa de cine amateur de Barcelona
La Kolora fue fabricada en Barcelona en 1959 por CINAMA — Cinematografía Amateur SA —, una sociedad barcelonesa dedicada a toda clase de materiales y aparatos de cinematografía. En un momento dado, CINAMA apostó por construir su propia cámara fotográfica de formato 35mm dirigida al aficionado: el resultado fue la Kolora.
De construcción metálica y formato 24×36mm en película de 35mm, la Kolora es una cámara sencilla y directa, pensada para el fotógrafo amateur que buscaba una alternativa de fabricación nacional. Su producción fue extraordinariamente pequeña: no se fabricaron más de cien ejemplares, lo que la convierte hoy en una rareza absoluta del coleccionismo fotográfico español.
La colección cuenta con dos versiones distintas de la Kolora, lo que permite apreciar diferencias entre ejemplares de una producción tan corta. Tener dos unidades de una cámara con menos de cien fabricadas en total es un privilegio de coleccionista difícilmente repetible.
| País | España (Barcelona) |
| Fabricante | CINAMA — Cinematografía Amateur SA |
| Año | 1959 |
| Tipo | Cámara fotográfica para aficionados |
| Película | 35mm (formato 24×36mm) |
| Construcción | Metálica |
| Producción total | No superior a ~100 unidades |
| Rareza | Extrema — producción inferior a 100 uds. |
CINAMA: de la cinematografía amateur a la fotografía
La historia de la Kolora es la historia de una empresa que se salió de su camino natural para intentar algo diferente. CINAMA — Cinematografía Amateur SA — era una sociedad barcelonesa especializada en materiales y aparatos para la cinematografía amateur: película de 8mm, proyectores, accesorios. Un mundo muy concreto, con su propio nicho de mercado.
En 1959, con la fotografía doméstica en plena expansión y la demanda de cámaras asequibles en aumento, CINAMA decidió dar el salto y fabricar su propia cámara fotográfica. El proyecto era modesto — una cámara sencilla, metálica, para el aficionado — pero requería herramientas y conocimientos de fabricación de precisión que no todas las empresas españolas de la época podían reunir.
El resultado fue la Kolora: una cámara con nombre propio, formato 35mm estándar y construcción en metal. Pero la producción se detuvo pronto. Menos de cien unidades fabricadas en total hace que cada Kolora superviviente sea, hoy, una pieza de museo. No por su tecnología — que era la de su época —, sino por lo que representa: el intento de una pequeña empresa barcelonesa de participar en el mercado fotográfico en los años más difíciles para la industria nacional.
Ver también: Ragis (La Leica de Barcelona) · Toledo (Industrias Mafe) · Cámaras españolas.