Leica · Alemania Objeto de coleccionismo Pieza única
Leica · Diseño industrial alemán

Leica R4 Clock
Cuando una Leica deja de fotografiar el tiempo para medirlo

El Leica R4 Clock es una de esas piezas que detiene a cualquier visitante en seco. A primera vista parece una Leica R4 —la SLR electrónica de Leitz fabricada entre 1980 y 1986, colaboración entre Leica y Minolta—, pero en lugar de capturar imágenes, este objeto ha sido transformado en un reloj de coleccionismo. La esfera del reloj ocupa el espacio donde antes estaba el pentaprisma o el visor, integrándose en el diseño original con una elegancia que solo el cuerpo de una Leica puede permitirse.

Es la intersección perfecta de tres mundos de coleccionismo: el diseño industrial alemán (la R4 es un hito del diseño de cámaras de los 80), la relojería y el coleccionismo Leica —uno de los nichos más apasionados y globales del mundo.

Especificaciones Leica R4 Clock
BaseLeica R4 (SLR, 1980–1986)
PaísAlemania (Leitz / Leica)
TipoObjeto de coleccionismo — reloj sobre cuerpo de cámara
Cuerpo originalLeica R4 — colaboración Leica × Minolta
ModificaciónEsfera de reloj integrada en el cuerpo
FunciónReloj decorativo / objeto de escritorio o exposición
ColeccionismoFotografía · Relojería · Diseño industrial alemán
Pol — coleccionista de cámaras analógicas
Pol
Coleccionista · España ·

La Leica R4: la SLR que quiso ser más que una Leica

La Leica R4 (1980–1986) fue el resultado de una de las alianzas más sorprendentes de la industria fotográfica: Leica y Minolta. Ante la presión de las SLR japonesas —más baratas, más automatizadas, más rápidas—, Leitz buscó un socio tecnológico en Japón para su línea reflex. El resultado fue una cámara con la electrónica y los modos de exposición de Minolta (incluyendo modos Av, Tv, Pv y metered manual) y la construcción y óptica de Leica.

Es una cámara que divide a los puristas de Leica: para unos, es una traición a la filosofía de la marca; para otros, es la única SLR Leica verdaderamente moderna y capaz que existió. Sea cual sea la postura, la R4 tiene una presencia física innegable: un cuerpo sólido, bien equilibrado, con ese acabado mate negro que hace que cualquier objeto sobre el que se pose parezca más serio.

Convertir ese cuerpo en un reloj es un homenaje en toda regla. Cada vez que miras la hora, estás mirando una Leica. Y eso, para cualquier aficionado a la fotografía, tiene un valor que va más allá de lo funcional.

Ver toda la colección: Colección completa de Pol.