Spormadox · Laboratorios Dr. Esteve · Barcelona, c. 1980–1990
Spormadox
La cámara que el visitador médico te regalaba
La Spormadox es uno de los objetos más singulares y divertidos de toda la colección. Se trata de una cámara publicitaria distribuida por Laboratorios Dr. Esteve (con sede en Barcelona) para promocionar su antibiótico Spormadox. No se vendía en ninguna tienda: era un regalo de los visitadores médicos a los doctores en las décadas de los 80 y 90.
El diseño es una obra de ingenio: el cuerpo de la cámara replica exactamente los colores azul y rosa de las cápsulas del medicamento real. Para usarla, hay que abrir la parte central —como si partieras una cápsula— lo que despliega el visor y deja al descubierto el objetivo. Una vez abierta, es una cámara de 35mm completamente funcional, de foco fijo y disparo sencillo.
| País | España (Barcelona) |
| Distribuidor | Laboratorios Dr. Esteve |
| Producto anunciado | Spormadox (antibiótico) |
| Año | c. 1980–1990 |
| Tipo | Cámara promocional farmacéutica |
| Película | 35mm (carrete estándar) |
| Objetivo | Lente de plástico, foco fijo |
| Mecanismo | Apertura central tipo cápsula |
| Diseño | Colores azul y rosa de la cápsula original |
| Distribución | Exclusiva a médicos vía visitadores médicos |
Cuando los médicos recibían cámaras de regalo: el marketing farmacéutico de los 80
En los años 80 y 90, la visita médica era una institución. Los representantes de los laboratorios farmacéuticos visitaban a los médicos regularmente para presentar sus productos, y los obsequios —llamados detalles— eran una parte fundamental de la estrategia comercial. Bolígrafos, blocs de notas, calendarios... y en algunos casos especiales, objetos tan creativos como esta cámara.
Laboratorios Dr. Esteve fue uno de los grandes laboratorios farmacéuticos españoles del siglo XX, con sede en Barcelona. La idea de hacer una cámara con la forma exacta de las cápsulas de su antibiótico Spormadox —los colores azul y rosa eran inconfundibles para cualquier médico que lo recetara— era brillante: cada vez que el doctor sacara la cámara, recordaba el producto.
Hoy, esta pieza interesa a dos mundos: el de los coleccionistas de cámaras promocionales y objetos publicitarios, y el de los coleccionistas de historia de la medicina e industria farmacéutica española. No es fácil encontrarla en buen estado —el mecanismo de apertura de plástico era delicado—, lo que hace que cada ejemplar que sobrevive sea una pequeña reliquia de una época de marketing más creativo y personal.
Ver también: McDonald's French Fries Camera · Colección completa.