Werlisa Club Color Amarilla · Certex, Vic (Barcelona)
Werlisa Club Color Amarilla
El diseño Pop español hecho cámara
A finales de los 60 y principios de los 70, Certex decidió romper con la estética sobria —negro y cromo— para acercarse a un público más joven y desenfadado. La variante amarilla no fue una mejora técnica: fue una declaración de estilo. Se considera uno de los mejores ejemplos de diseño industrial Pop fabricado en España. El mismo chasis de siempre, transformado en objeto de deseo por el color.
| Fabricante | Certex · Vic, Barcelona |
| Período | ~1968–1975 |
| Formato | 35mm |
| Objetivo | Certar 38mm |
| Acabado | Plástico amarillo vibrante con frontal metálico |
| Diferencia respecto a la estándar | Solo el color del cuerpo |
Una declaración de estilo, no de técnica
Cuando Certex lanzó la variante amarilla, la intención no era mejorar la óptica ni el obturador. Era otra cosa: romper con la idea de que una cámara tenía que ser negra o plateada para ser seria. El amarillo vibrante de la Werlisa contrastaría perfectamente con el frontal metálico —esa tensión visual es lo que la hace tan fotogénica incluso hoy.
Mientras que la plateada se vendía como una herramienta seria, la amarilla se comercializaba casi como un accesorio de moda para las vacaciones. Era la cámara que salía en las fotos de la playa, no la que se guardaba en el armario con el estuche de cuero.
En su momento se veía como una cámara "de juguete". Por eso se perdieron tantas. Encontrar una en buen estado hoy es un pequeño tesoro.
Por qué la amarilla vale más que la negra
Hoy, la variante amarilla es significativamente más cara que la versión estándar en el mercado de segunda mano. Las razones son claras:
- Se fabricaron muchas menos unidades que del modelo negro o gris.
- Extremadamente instagrammeable: una cámara analógica que destaca en la era digital.
- Buscada por decoradores que la quieren solo por su estética, sin importar si el obturador funciona.
- Pátina del tiempo: el recubrimiento amarillo puede mostrar roces con el tiempo —los coleccionistas llaman a eso "carácter"—.