Werlisa Starcolor · Edición corporativa · Certex para laboratorios Starcolor
Werlisa Starcolor
La cámara que regalaba el revelado
La Werlisa Starcolor no nació como un producto fotográfico: nació como una herramienta de fidelización. La cadena de laboratorios Starcolor —una de las redes de revelado más potentes en la España de los 70 y 80— encargó a Certex una edición corporativa de la Club Color con un objetivo muy claro: poner una cámara en manos del cliente para que nunca dejara de disparar. Y si disparas, revelas. Y si revelas, vuelves a Starcolor.
| Fabricante base | Certex · Vic, Barcelona |
| Cliente corporativo | Laboratorios Starcolor |
| Período | ~1975–1985 |
| Formato | 35mm |
| Objetivo | Certar 38mm (versiones promo: lente simplificada) |
| Branding | Logotipo Starcolor en frontal en lugar del nombre de modelo |
| Distribución | Regalada o vendida a precio simbólico en puntos Starcolor |
La estrategia: Certex pone la fábrica, Starcolor pone la red
En la España de los 70, los laboratorios fotográficos se dieron cuenta de algo antes que nadie: para vender revelado, primero hay que poner una cámara en las manos de la gente. Starcolor, con su red de centros por toda España, fue de los primeros en ejecutar esta idea a escala.
El mecanismo era elegante: la cámara se regalaba con la compra de X carretes, o se vendía en el mostrador a un precio que apenas cubría costes. No importaba. El beneficio estaba en el papel fotográfico, los químicos y el trabajo de revelado. La cámara era el anzuelo; el laboratorio era el negocio.
Certex, por su parte, tenía una línea de producción bien engrasada y capacidad para personalizar el branding con un coste mínimo. Era la alianza perfecta: fabricación española + distribución española, mucho antes de que ese concepto se pusiera de moda.
Era economía circular antes de que se inventara el término. La cámara generaba carretes. Los carretes generaban revelado. El revelado pagaba la cámara.
Una pieza de coleccionismo social
El logo como seña de identidad
En el frontal, donde normalmente aparecería "Club Color" o "Color", está la tipografía de Starcolor. Ese detalle la convierte en un documento histórico: no es solo una cámara, es un objeto de merchandising de la era del revelado químico español.
El pack promocional
Muchas venían en un estuche de cartón con publicidad del laboratorio, cupones de descuento para el próximo revelado e incluso un carrete de marca Starcolor —que a menudo era película Agfa o Fujifilm reetiquetada—. Encontrar una con el packaging original completo es rarísimo.
La "cámara de propaganda"
En su época se la consideraba una cámara de propaganda y muchas fueron tiradas o ignoradas por eso. Hoy, encontrar una con el logo Starcolor intacto y sin desgaste es un testimonio directo de la era dorada del revelado químico en España —y vale mucho más que esa reputación—.