Cáncer de ovario: datos esenciales que debes conocer
El cáncer de ovario es uno de los tumores ginecológicos más graves y desafiantes, a menudo diagnosticado en etapas avanzadas debido a la falta de síntomas específicos tempranos. Conocer los datos relevantes sobre esta enfermedad es fundamental para la detección precoz y el tratamiento oportuno.
En esta guía visual presentamos la información más importante sobre el cáncer de ovario: desde las estadísticas de incidencia y mortalidad hasta los factores de riesgo, síntomas de alerta, métodos diagnósticos y opciones terapéuticas avanzadas disponibles en Quenet Torrent Institute.
Epidemiología y factores de riesgo
Incidencia: El cáncer de ovario representa el 3-4% de todos los cánceres en mujeres, con aproximadamente 3.300 nuevos casos diagnosticados anualmente en España. Es el quinto cáncer más frecuente en mujeres y el más letal de los tumores ginecológicos.
Edad de presentación: La edad media al diagnóstico es de 63 años, siendo poco frecuente antes de los 40 años. El riesgo aumenta progresivamente con la edad, especialmente después de la menopausia.
Factores de riesgo principales:
• Genética: Mutaciones en genes BRCA1 y BRCA2 aumentan el riesgo hasta 40-60%. El síndrome de Lynch también incrementa significativamente el riesgo.
• Antecedentes familiares: Tener familiares de primer grado (madre, hermana, hija) con cáncer de ovario duplica o triplica el riesgo.
• Nuliparidad: No haber tenido hijos se asocia con mayor riesgo, mientras que cada embarazo a término reduce el riesgo aproximadamente un 10%.
• Edad avanzada: Más del 50% de los casos ocurren en mujeres mayores de 65 años.
• Endometriosis: Las mujeres con endometriosis tienen un riesgo 2-3 veces mayor de desarrollar ciertos subtipos de cáncer de ovario.
• Terapia hormonal sustitutiva prolongada: El uso prolongado (más de 5-10 años) puede incrementar ligeramente el riesgo.
Factores protectores: El uso de anticonceptivos orales durante 5+ años reduce el riesgo hasta un 50%. La lactancia materna prolongada y la ligadura tubárica también ofrecen cierta protección.
Síntomas y señales de alerta
El cáncer de ovario es conocido como el "asesino silencioso" porque en etapas tempranas raramente produce síntomas. Sin embargo, cuando está presente, los síntomas más comunes incluyen:
Síntomas abdominales y pelvianos:
• Distensión abdominal persistente: Sensación de hinchazón que no mejora con cambios en la dieta o medicación habitual
• Dolor pélvico o abdominal crónico: Molestias constantes o intermitentes en bajo vientre o pelvis
• Saciedad precoz: Sentirse lleno rápidamente al comer o dificultad para comer cantidades normales
• Cambios en hábitos intestinales: Estreñimiento o diarrea de nueva aparición sin causa aparente
Otros síntomas posibles:
• Cambios en el patrón menstrual o sangrado postmenopáusico
• Urgencia urinaria aumentada o necesidad de orinar con más frecuencia
• Fatiga inexplicada y pérdida de peso sin intención
• Dolor durante las relaciones sexuales
• Aumento del perímetro abdominal sin ganancia de peso en otras áreas
Importante: Si experimenta cualquiera de estos síntomas de forma persistente (más de 12-15 días al mes) durante más de 2-3 semanas, consulte con su ginecólogo para una evaluación completa, especialmente si tiene factores de riesgo.
Diagnóstico: pruebas y biomarcadores
Exploración física y ginecológica: El examen pélvico puede detectar masas ováricas, pero tiene limitaciones para diagnosticar cáncer temprano. Es fundamental complementarlo con pruebas de imagen.
Ecografía transvaginal: Primera prueba de imagen que permite visualizar los ovarios, evaluar el tamaño, características de las masas (sólidas, quísticas, mixtas) y flujo sanguíneo mediante Doppler. Sensibilidad del 80-90% en manos expertas.
Marcador tumoral CA-125: Proteína elevada en aproximadamente 80% de los cánceres de ovario epiteliales avanzados. Sin embargo, puede estar normal en estadios tempranos y elevarse en condiciones benignas (endometriosis, miomas, inflamación pélvica).
TAC toracoabdominal con contraste: Permite evaluar la extensión de la enfermedad, presencia de ascitis, implantes peritoneales, afectación de órganos adyacentes y ganglios linfáticos. Fundamental para la planificación quirúrgica.
Resonancia magnética pélvica: Proporciona mayor detalle anatómico que el TAC para caracterizar masas ováricas complejas y planificar cirugías complejas.
PET-TAC: Útil en casos seleccionados para detectar enfermedad oculta, especialmente en recidivas o para valorar respuesta a tratamiento.
Laparoscopia diagnóstica: En casos dudosos, permite visualización directa de los ovarios, obtención de biopsia y estadificación quirúrgica precisa.
Test genético BRCA: Recomendado en todas las pacientes con cáncer de ovario epitelial seroso de alto grado, independientemente de antecedentes familiares, ya que determina opciones de tratamiento (inhibidores PARP) y permite asesoramiento genético familiar.
Estadios del cáncer de ovario
La clasificación FIGO (Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia) divide el cáncer de ovario en cuatro estadios:
Estadio I: Tumor limitado a uno o ambos ovarios. Supervivencia a 5 años: 85-95%
Estadio II: Extensión a otros órganos pélvicos (útero, trompas, vejiga, recto). Supervivencia a 5 años: 70-80%
Estadio III: Diseminación peritoneal fuera de la pelvis y/o afectación de ganglios retroperitoneales. Es el estadio más frecuente al diagnóstico (60-70% de casos). Supervivencia a 5 años: 30-50%
Estadio IV: Metástasis a distancia (hígado, pulmón, pleura). Supervivencia a 5 años: 15-30%
Desafortunadamente, el 70% de los casos se diagnostican en estadios avanzados (III-IV), lo que explica las altas tasas de mortalidad de esta enfermedad.
Tratamiento: enfoque multidisciplinar
Cirugía citorreductora: El pilar fundamental del tratamiento. El objetivo es la citorreducción óptima (R0), es decir, no dejar tumor residual visible. Esto mejora drásticamente la supervivencia.
La cirugía puede incluir: ooforectomía bilateral, histerectomía, omentectomía, peritonectomías, resecciones intestinales, esplenectomía, resecciones hepáticas, según la extensión de la enfermedad.
HIPEC (Quimioterapia Intraperitoneal Hipertérmica): En Quenet Torrent Institute somos referentes internacionales en esta técnica avanzada. Tras la cirugía citorreductora completa, se administra quimioterapia caliente (41-43°C) directamente en la cavidad abdominal durante 60-90 minutos, eliminando células tumorales microscópicas residuales.
Estudios recientes demuestran que la HIPEC puede mejorar significativamente la supervivencia en pacientes seleccionadas con cáncer de ovario avanzado o recurrente.
Quimioterapia sistémica: Generalmente con carboplatino y paclitaxel. Puede administrarse como tratamiento neoadyuvante (antes de la cirugía para reducir el tumor), adyuvante (después de la cirugía) o paliativo en enfermedad avanzada no operable.
Terapias dirigidas: Inhibidores de PARP (olaparib, niraparib, rucaparib) para pacientes con mutaciones BRCA o deficiencias en recombinación homóloga. Bevacizumab (anti-angiogénico) en combinación con quimioterapia y como mantenimiento.
Inmunoterapia: Inhibidores de PD-1/PD-L1 en investigación para subgrupos específicos con alta inestabilidad microsatélite.
Pronóstico y seguimiento
Supervivencia global: La supervivencia a 5 años varía enormemente según el estadio al diagnóstico y la calidad de la cirugía citorreductora:
• Estadio I: 85-95%
• Estadio II: 70-80%
• Estadio III con citorreducción óptima: 40-60%
• Estadio III con citorreducción subóptima: 20-30%
• Estadio IV: 15-30%
Factores pronósticos favorables: Diagnóstico en estadios tempranos, histología de bajo grado, citorreducción completa (R0), buena respuesta a quimioterapia, mutación BRCA paradójicamente confiere mejor pronóstico.
Seguimiento: Tras completar el tratamiento, se realiza seguimiento cada 3 meses durante 2 años, cada 4 meses hasta los 5 años, y posteriormente cada 6-12 meses. Incluye exploración física, CA-125 y pruebas de imagen según necesidad clínica.
Prevención y detección precoz
Asesoramiento genético: Mujeres con antecedentes familiares significativos deben considerar test genético para mutaciones BRCA. Las portadoras pueden beneficiarse de:
• Vigilancia intensiva con CA-125 y ecografía cada 6 meses (aunque evidencia limitada de beneficio)
• Salpingo-ooforectomía profiláctica bilateral a partir de 35-40 años o al completar deseos genésicos (reduce riesgo en 80-95%)
Anticonceptivos orales: Su uso durante 5+ años reduce el riesgo hasta 50%, beneficio que persiste décadas después de suspenderlos.
Atención a síntomas: Actualmente no existe cribado poblacional efectivo. La clave es la detección precoz mediante atención a síntomas persistentes y evaluación ginecológica oportuna.
¿Por qué elegir Quenet Torrent Institute?
En Quenet Torrent Institute somos referencia internacional en cirugía oncológica ginecológica avanzada. Nuestro equipo ha sido formado en los mejores centros mundiales y participa activamente en investigación clínica de vanguardia.
Ofrecemos:
• Cirugía citorreductora completa por cirujanos expertos en cáncer de ovario avanzado
• HIPEC con protocolos validados y resultados publicados internacionalmente
• Enfoque multidisciplinar con comités oncológicos semanales
• Acceso a ensayos clínicos con las terapias más innovadoras
• Atención integral y personalizada durante todo el proceso terapéutico
¿Necesita una segunda opinión o más información? Si usted o un familiar ha sido diagnosticada con cáncer de ovario, o presenta síntomas preocupantes y factores de riesgo, no dude en contactarnos. Nuestro equipo de expertos evaluará su caso y le ofrecerá las mejores opciones terapéuticas disponibles.