La historia detrás
Una colección
construida pieza
a pieza.
Todo empezó a los 15 años, cuando me regalaron mi primera cámara y empecé a ir a los
Encants de Barcelona —cuando todavía eran un rastro sencillo, sin el espacio de espejos
de hoy. Sin internet, sin precios de referencia.
Con el tiempo conocí a Walter, mecánico de cámaras que me enseñó a
entender lo que tenía entre las manos. Y más tarde a Aquiles, un
anticuario que viajaba por Europa comprando piezas. Con él aprendí a buscar.
Hoy son casi 400 cámaras: desde una Photosphere de principios de siglo
hasta una Contax T3. Cada una con su historia.