Introducción
Cuando te diagnostican un cáncer de esófago, es normal sentir preocupación y tener muchas preguntas. Esta guía está pensada para ayudarte a entender qué es esta enfermedad, cómo se trata y qué cambios puedes esperar tras el tratamiento.
El esófago es el tubo que conecta la garganta con el estómago y permite el paso de los alimentos. Cuando aparece un tumor en esta zona, el tratamiento suele combinar diferentes estrategias según el estadio de la enfermedad.
Tipos de cáncer de esófago
Carcinoma escamoso
- Se origina en las células que recubren el interior del esófago
- Más frecuente en el tercio superior y medio del esófago
- Relacionado con tabaco y alcohol
Adenocarcinoma
- Se origina en las células glandulares
- Más frecuente en el tercio inferior del esófago
- Relacionado con el reflujo gastroesofágico crónico y el esófago de Barrett
Síntomas del cáncer de esófago
Los síntomas más frecuentes incluyen:
- Disfagia: Dificultad para tragar, primero sólidos y luego líquidos
- Pérdida de peso involuntaria
- Dolor o molestias al tragar
- Dolor en el pecho o la espalda
- Ronquera persistente
- Tos crónica
- Regurgitación de alimentos
Importante: Estos síntomas pueden deberse a otras causas, pero es fundamental consultarlos con un especialista para un diagnóstico adecuado.
El tratamiento del cáncer de esófago
El tratamiento depende del estadio de la enfermedad y de las características de cada paciente. Las opciones principales son:
Tratamiento neoadyuvante
En muchos casos, antes de la cirugía se administra:
- Quimioterapia: Para reducir el tamaño del tumor
- Quimiorradioterapia: Combinación de quimioterapia y radioterapia
Este tratamiento previo mejora las posibilidades de éxito de la cirugía.
Cirugía: La esofagectomía
Es la intervención principal cuando el tumor es resecable. Consiste en:
- Extirpar la parte del esófago afectada por el tumor
- Extirpar los ganglios linfáticos cercanos
- Reconstruir el tránsito digestivo, generalmente ascendiendo el estómago
Tipos de esofagectomía
Existen diferentes técnicas quirúrgicas según la localización del tumor:
- Esofagectomía transhiatal: A través del abdomen y el cuello, sin abrir el tórax
- Esofagectomía transtorácica: Con incisiones en tórax y abdomen (Ivor-Lewis o McKeown)
- Esofagectomía mínimamente invasiva: Mediante laparoscopia y toracoscopia
El equipo quirúrgico elegirá la técnica más adecuada para cada caso.
Preparación para la cirugía
Una buena preparación es fundamental para la recuperación:
- Nutrición: Optimizar el estado nutricional, a veces con suplementos o alimentación enteral
- Dejar de fumar: Al menos 4 semanas antes de la cirugía
- Fisioterapia respiratoria: Ejercicios para fortalecer la función pulmonar
- Actividad física: Mantener la movilidad según las posibilidades
- Preparación psicológica: Entender el proceso y expresar preocupaciones
La cirugía y el postoperatorio inmediato
Durante la cirugía
- Duración aproximada: 4-6 horas
- Anestesia general
- Puede requerir estancia en UCI las primeras horas o días
Postoperatorio inmediato
- Sonda nasogástrica para proteger la sutura
- Drenajes torácicos y/o abdominales
- Sonda de alimentación (yeyunostomía) para nutrición inicial
- Control del dolor con analgesia
- Movilización precoz para prevenir complicaciones
Posibles complicaciones
Como toda cirugía mayor, la esofagectomía tiene riesgos que es importante conocer:
Complicaciones pulmonares
Son las más frecuentes e incluyen:
- Neumonía
- Atelectasia (colapso parcial del pulmón)
- Derrame pleural
La fisioterapia respiratoria y la movilización precoz ayudan a prevenirlas.
Fuga anastomótica
Fuga en la unión entre el esófago restante y el estómago. Se detecta mediante pruebas y puede requerir:
- Ayuno y nutrición por sonda
- Drenajes
- En casos graves, nueva intervención
Parálisis de cuerdas vocales
Puede causar ronquera temporal o permanente. En la mayoría de casos mejora con el tiempo.
Cambios en la alimentación
Tras la esofagectomía, la forma de comer cambiará significativamente:
Principios básicos
- Comidas pequeñas y frecuentes: 6-8 tomas al día en lugar de 3 grandes
- Comer despacio: Masticar bien y tomarse tiempo
- Postura erguida: Permanecer sentado durante y después de comer
- No acostarse inmediatamente: Esperar al menos 2-3 horas
- Elevar la cabecera de la cama: Para dormir, previene el reflujo
Síndrome de dumping
Puede aparecer cuando el estómago vacía su contenido demasiado rápido hacia el intestino:
- Náuseas, sudoración, mareo tras comer
- Diarrea
- Sensación de plenitud excesiva
Prevención: Evitar azúcares simples, comer despacio, separar líquidos de sólidos.
Recuperación y calidad de vida
La recuperación es un proceso gradual:
- Primeras semanas: Adaptación a la nueva forma de comer, fatiga frecuente
- Primeros meses: Recuperación progresiva de peso y energía
- A largo plazo: La mayoría de pacientes recuperan una buena calidad de vida
Es normal perder peso tras la cirugía. Con el tiempo y la adaptación dietética, la mayoría de pacientes estabilizan su peso.
Seguimiento a largo plazo
El seguimiento incluye:
- Revisiones periódicas con el equipo médico
- Control nutricional y de peso
- Pruebas de imagen según protocolo
- Suplementación vitamínica si es necesaria (B12, hierro)
- Valoración de la calidad de vida
Un mensaje de esperanza
El tratamiento del cáncer de esófago ha avanzado significativamente. Aunque la adaptación requiere tiempo y esfuerzo, muchos pacientes logran recuperar una buena calidad de vida. El equipo médico te acompañará en todo el proceso, desde el diagnóstico hasta la recuperación completa.
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