Introducción
Cuando te diagnostican una carcinomatosis peritoneal de origen ovárico, es normal sentir miedo, incertidumbre y muchas preguntas. Este capítulo está pensado para ayudarte a entender qué significa tu enfermedad, cómo será tu tratamiento y qué puedes esperar en cada fase del proceso.
¿Qué es la carcinomatosis peritoneal de ovario?
El peritoneo es una fina capa que recubre el interior del abdomen y los órganos que hay en su interior. En algunos casos de cáncer de ovario, las células tumorales pueden extenderse por esta superficie. A esto lo llamamos carcinomatosis peritoneal.
Aunque el nombre impresiona, en muchos casos la enfermedad permanece localizada dentro del abdomen, lo que permite tratamientos dirigidos específicamente a esta zona.
¿En qué consiste mi tratamiento?
El tratamiento suele combinar quimioterapia y cirugía, y se adapta a cada paciente de forma individual.
En muchas pacientes, se inicia el tratamiento con quimioterapia. Cuando esta quimioterapia consigue reducir la enfermedad (lo que llamamos una buena respuesta), se plantea la cirugía como siguiente paso.
La cirugía
El objetivo de la cirugía es eliminar toda la enfermedad visible dentro del abdomen. Para lograrlo, en algunos casos es necesario realizar una cirugía extensa, siempre buscando el mejor equilibrio entre eficacia y seguridad.
El HIPEC: quimioterapia caliente dentro del abdomen
En pacientes que han respondido bien a la quimioterapia previa, en nuestro centro utilizamos en algunos casos un tratamiento llamado HIPEC.
¿Qué es el HIPEC?
El HIPEC consiste en:
- Administrar quimioterapia directamente dentro del abdomen
- A una temperatura ligeramente elevada
- Durante la propia cirugía, una vez se ha eliminado el tumor visible
Este tratamiento permite que la quimioterapia actúe de forma más directa sobre posibles células tumorales microscópicas que no se ven a simple vista, con una exposición menor del resto del cuerpo.
El HIPEC no se aplica a todas las pacientes, sino solo cuando el equipo considera que puede aportar un beneficio adicional. La indicación se decide de forma individualizada y siempre se explica previamente a la paciente.
¿Cómo es la cirugía y qué puede implicar?
La cirugía se realiza bajo anestesia general y puede durar varias horas.
En función de la extensión de la enfermedad, además del ovario, puede ser necesario retirar pequeñas partes de otros órganos si están afectados. Esto puede incluir:
- Segmentos del intestino delgado y colon
- Partes del peritoneo
- Apéndice
- Bazo
- Zonas del diafragma
- Otras estructuras abdominales
Importante: Estas resecciones viscerales se realizan solo cuando son necesarias para conseguir una cirugía lo más completa posible.
¿Cómo debo prepararme para la cirugía?
Antes de la intervención, el equipo te ayudará a prepararte:
- Mantener actividad física adaptada a tus posibilidades
- Cuidar la alimentación, priorizando una dieta rica en proteínas
- Dejar de fumar si fumas
- Resolver dudas y expresar preocupaciones
Una buena preparación facilita la recuperación.
¿Qué complicaciones pueden aparecer tras la cirugía?
No todas las pacientes presentan complicaciones, pero es importante conocer las más frecuentes.
Complicaciones tempranas
Pueden aparecer en los primeros días tras la cirugía:
- Dolor abdominal
- Náuseas o cambios en el tránsito intestinal
- Infección de la herida quirúrgica
- Acúmulos de líquido en el abdomen
- Fiebre
- Necesidad temporal de soporte nutricional
Con menor frecuencia pueden aparecer:
- Sangrado
- Infecciones abdominales
- Problemas en las suturas del intestino
Por este motivo, estas cirugías se realizan en centros especializados y con seguimiento estrecho tras la operación.
¿Cuánto tiempo estaré ingresada en el hospital?
El tiempo de ingreso depende de la complejidad de la cirugía y de la evolución de cada paciente.
De forma orientativa:
- Cirugía estándar: 7-14 días
- Cirugía compleja: Puede prolongarse más
Durante el ingreso se controla el dolor, la alimentación, la movilidad y la recuperación global.
¿Cómo será mi recuperación en casa?
La recuperación es progresiva y requiere paciencia.
Es habitual:
- Sentirse cansada las primeras semanas
- Notar cambios digestivos
- Necesitar adaptar poco a poco la alimentación
- Requerir ayuda en casa al inicio
Con el tiempo, la mayoría de las pacientes recuperan su autonomía y su rutina diaria.
¿Cómo será mi seguimiento?
Tras el tratamiento, continuarás en seguimiento regular:
- Consultas periódicas
- Pruebas de imagen y análisis
- Valoración de síntomas y calidad de vida
El seguimiento no solo busca controlar la enfermedad, sino también acompañarte en tu recuperación.
Un mensaje para ti
Este proceso puede parecer abrumador, pero no estás sola. Hoy contamos con tratamientos cada vez más personalizados, como la combinación de cirugía, quimioterapia y, en casos seleccionados, HIPEC. Tu equipo está contigo para acompañarte en cada paso, resolver tus dudas y cuidar no solo de la enfermedad, sino también de ti.
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