Introducción
El cáncer colorrectal es uno de los tumores más frecuentes, pero también uno de los que mejor respuesta tiene al tratamiento cuando se detecta a tiempo. La cirugía es el tratamiento principal y, en muchos casos, curativo.
Esta guía te ayudará a entender qué esperar antes, durante y después de la intervención, y cómo será tu recuperación.
El colon y el recto
El colon (intestino grueso) y el recto forman la parte final del aparato digestivo:
- Colon: Mide aproximadamente 1,5 metros y se divide en colon ascendente, transverso, descendente y sigma
- Recto: Los últimos 15-20 cm antes del ano, donde se almacenan las heces
Su función principal es absorber agua y sales, y almacenar los residuos hasta su eliminación.
Síntomas del cáncer colorrectal
Los síntomas pueden variar según la localización del tumor:
- Cambios en el hábito intestinal (estreñimiento o diarrea)
- Sangre en las heces (roja u oscura)
- Dolor abdominal persistente
- Sensación de evacuación incompleta
- Pérdida de peso inexplicada
- Cansancio y debilidad (por anemia)
Importante: Muchos de estos síntomas pueden tener otras causas, pero siempre deben consultarse con un especialista.
El tratamiento del cáncer colorrectal
El tratamiento depende de la localización y estadio del tumor:
Cáncer de colon
- La cirugía suele ser el primer tratamiento
- Según el estadio, puede necesitarse quimioterapia después (adyuvante)
Cáncer de recto
- Frecuentemente se inicia con quimiorradioterapia (neoadyuvante)
- La cirugía se realiza después de este tratamiento previo
- Puede completarse con quimioterapia posterior
Tipos de cirugía
Cirugía del cáncer de colon
- Hemicolectomía derecha: Extirpación del colon derecho (ascendente y parte del transverso)
- Hemicolectomía izquierda: Extirpación del colon izquierdo (descendente)
- Sigmoidectomía: Extirpación del sigma
- Colectomía total: En casos específicos, extirpación de todo el colon
Cirugía del cáncer de recto
- Resección anterior: Extirpación del recto con preservación del esfínter
- Resección anterior baja/ultrabaja: Para tumores más bajos
- Amputación abdominoperineal: Cuando el tumor está muy cerca del ano
La mayoría de estas intervenciones pueden realizarse por laparoscopia (cirugía mínimamente invasiva), lo que permite una recuperación más rápida.
El estoma: qué es y cuándo es necesario
Un estoma es una abertura en el abdomen por donde sale el intestino, permitiendo la evacuación de las heces a una bolsa.
Tipos de estoma
- Colostomía: Cuando se aboca el colon
- Ileostomía: Cuando se aboca el intestino delgado
¿Temporal o permanente?
- Temporal: Se realiza para proteger una sutura. Se cierra meses después con otra intervención
- Permanente: Cuando no es posible preservar el esfínter anal
Si vas a tener un estoma, una enfermera especializada (estomaterapeuta) te enseñará a cuidarlo. Con el tiempo, la mayoría de pacientes aprenden a manejarlo con total normalidad.
Preparación para la cirugía
- Preparación intestinal: En algunos casos, limpieza del colon con laxantes
- Ayuno: Según las indicaciones del equipo
- Nutrición: Optimización del estado nutricional previo
- Dejar de fumar: Al menos 4 semanas antes
- Actividad física: Mantener la movilidad
- Marcaje del estoma: Si está previsto, la enfermera marcará el mejor lugar
El postoperatorio
Primeros días
- Control del dolor con analgesia
- Inicio precoz de líquidos y dieta
- Movilización desde el primer día
- Recuperación del tránsito intestinal (gases, deposiciones)
Hospitalización
- Cirugía laparoscópica: 3-5 días habitualmente
- Cirugía abierta: 5-7 días
- Puede variar según la complejidad y evolución
Posibles complicaciones
Fuga anastomótica
Fuga en la unión entre los dos extremos del intestino:
- Más frecuente en cirugía de recto
- Puede requerir reintervención o drenaje
- En algunos casos, estoma temporal
Íleo paralítico
Retraso en la recuperación del movimiento intestinal:
- Provoca distensión abdominal y náuseas
- Suele resolverse espontáneamente
- La movilización precoz ayuda a prevenirlo
Otras complicaciones
- Sangrado postoperatorio
- Infección de herida
- Retención urinaria
Recuperación en casa
Una vez en casa, la recuperación continúa:
- Alimentación: Dieta progresiva, evitando alimentos que produzcan gases al inicio
- Actividad física: Caminar desde el principio, aumentar gradualmente
- Herida: Cuidados básicos según indicaciones
- Estoma (si lo tienes): Seguimiento con estomaterapeuta
Cambios en el hábito intestinal
Es normal experimentar cambios tras la cirugía:
- Mayor frecuencia de deposiciones
- Deposiciones más blandas
- Urgencia defecatoria (especialmente tras cirugía de recto)
Estos síntomas suelen mejorar con el tiempo.
Seguimiento oncológico
El seguimiento tras la cirugía incluye:
- Revisiones periódicas con tu equipo médico
- Análisis de sangre incluyendo marcadores tumorales (CEA)
- Colonoscopia de control
- Pruebas de imagen (TAC) según el estadio
- Valoración de quimioterapia adyuvante si está indicada
Calidad de vida
La mayoría de pacientes recuperan una vida normal tras la cirugía colorrectal:
- Pueden comer de todo (con algunas adaptaciones iniciales)
- Pueden hacer ejercicio físico
- Pueden trabajar y realizar sus actividades habituales
- Con estoma, pueden llevar una vida completamente activa
Un mensaje de esperanza
El cáncer colorrectal tiene altas tasas de curación cuando se trata adecuadamente. Los avances en técnica quirúrgica, como la laparoscopia, permiten recuperaciones más rápidas con menos secuelas. Aunque el camino puede parecer difícil, la mayoría de pacientes vuelven a su vida normal y pueden disfrutar de una buena calidad de vida tras el tratamiento.
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