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Cirugía Hepatobiliar

Información sobre cirugía del hígado y vías biliares: qué esperar, preparación, recuperación y vida después de la intervención.

El hígado y las vías biliares

El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo. Realiza más de 500 funciones vitales, entre ellas:

  • Filtrar y eliminar toxinas de la sangre
  • Producir bilis para la digestión de grasas
  • Almacenar energía en forma de glucógeno
  • Producir proteínas esenciales para la coagulación
  • Metabolizar medicamentos

Las vías biliares son los conductos que transportan la bilis desde el hígado hasta el intestino, pasando por la vesícula biliar donde se almacena.

¿Cuándo se necesita cirugía hepatobiliar?

La cirugía del hígado y vías biliares puede indicarse en diferentes situaciones:

Tumores primarios del hígado

  • Hepatocarcinoma: Cáncer que se origina en el propio hígado
  • Colangiocarcinoma intrahepático: Cáncer de los conductos biliares dentro del hígado

Metástasis hepáticas

  • Tumores que se han extendido al hígado desde otro origen
  • Más frecuentes: de colon, recto, páncreas, estómago, mama
  • En casos seleccionados, la cirugía puede ser curativa

Tumores de las vías biliares

  • Colangiocarcinoma perihiliar (tumor de Klatskin): En la confluencia de los conductos biliares
  • Colangiocarcinoma distal: En la parte baja del conducto biliar
  • Cáncer de vesícula biliar

Tipos de cirugía hepática

El tipo de intervención depende de la localización y tamaño del tumor:

Hepatectomía parcial

Extirpación de una parte del hígado que contiene el tumor:

  • Segmentectomía: Extirpación de uno o dos segmentos
  • Lobectomía: Extirpación del lóbulo derecho o izquierdo
  • Hepatectomía mayor: Extirpación de más del 50% del hígado

Una característica única del hígado: Es el único órgano capaz de regenerarse. Tras una hepatectomía, el hígado remanente puede crecer hasta recuperar casi su tamaño original en semanas a meses.

Evaluación preoperatoria

Antes de la cirugía, es fundamental evaluar:

  • Función hepática: Análisis de sangre, pruebas específicas
  • Volumen hepático: TAC o RMN para calcular el hígado que quedará
  • Estado general: Capacidad para tolerar la cirugía
  • Extensión del tumor: Estudios de imagen detallados

Embolización portal

En algunos casos, cuando el hígado remanente es pequeño, se puede realizar una embolización portal previa a la cirugía:

  • Procedimiento mínimamente invasivo
  • Estimula el crecimiento del hígado sano antes de la cirugía
  • Se realiza semanas antes de la intervención

Preparación para la cirugía

  • Optimización nutricional, especialmente proteínas
  • Control de enfermedades asociadas (diabetes, hipertensión)
  • Abstinencia de alcohol si hay hábito
  • Dejar de fumar
  • Fisioterapia respiratoria
  • Preparación psicológica y resolución de dudas

La cirugía y el postoperatorio

Durante la intervención

  • Duración: 3-6 horas según la complejidad
  • Puede realizarse por cirugía abierta o laparoscópica según el caso
  • Técnicas de control del sangrado muy precisas

Postoperatorio inmediato

  • Estancia en UCI o unidad de cuidados intermedios inicial
  • Drenajes abdominales
  • Control estrecho de la función hepática
  • Reinicio progresivo de la alimentación
  • Movilización precoz

Hospitalización habitual: 5-10 días, dependiendo de la extensión de la cirugía y la evolución.

Posibles complicaciones

Insuficiencia hepática transitoria

Cuando el hígado remanente necesita tiempo para adaptarse a las nuevas demandas:

  • Elevación de bilirrubina (ictericia)
  • Alteración de la coagulación
  • Suele ser temporal y recuperarse progresivamente

Fuga biliar

Salida de bilis por la superficie de corte del hígado:

  • Se detecta por los drenajes
  • La mayoría se resuelven espontáneamente
  • En ocasiones requiere procedimientos adicionales

Otras complicaciones

  • Sangrado postoperatorio
  • Infección de herida o absceso abdominal
  • Complicaciones pulmonares

Recuperación y vida después de la cirugía

La recuperación depende de la cantidad de hígado extirpado:

  • Primeras semanas: Fatiga, molestias abdominales, digestión más lenta
  • Primer mes: Recuperación progresiva de la energía
  • 2-3 meses: Regeneración hepática prácticamente completa

Recomendaciones

  • Dieta equilibrada, evitar excesos de grasa al inicio
  • Evitar alcohol de forma estricta
  • No tomar medicamentos sin consultar (el hígado los metaboliza)
  • Actividad física progresiva según tolerancia
  • Seguimiento médico regular

Seguimiento oncológico

El seguimiento a largo plazo incluye:

  • Pruebas de imagen periódicas (TAC, RMN)
  • Marcadores tumorales según el tipo de tumor
  • Control de la función hepática
  • Valoración de tratamientos complementarios si están indicados

Un mensaje de esperanza

La cirugía hepática ha avanzado enormemente en las últimas décadas. Lo que antes se consideraba inoperable, hoy puede tratarse con técnicas seguras y efectivas. La capacidad de regeneración del hígado permite realizar intervenciones que serían imposibles en otros órganos. Con el equipo adecuado y el seguimiento apropiado, muchos pacientes logran superar la enfermedad y recuperar su calidad de vida.

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